Vivimos en tiempos cambiantes y los valores cinematográficos que pueblan las críticas del público actual no suelen casar conmigo. Lo asumo. Por ejemplo, no pude aceptar que Dune 2 llegara a superar a Cadena Perpetua en IMDB (por poco tiempo al menos). Tampoco comprendo como la peli de Barbie fue un fenómeno de masas (en Fotogramas te explican su final por si eres retrasado). Y me llevé las manos a la cabeza cuando Black Panther fue nominada a mejor película en los Óscars por aquello tan en boga llamado woke.
Por estas razones, se entiende que mis películas perfectas y
adoradas graviten en un pasado que fue… diferente. Si los extraterrestres
invadieran la Tierra y me ordenaran que sólo pudiera salvar un puñado de películas de
mi colección, serían las siguientes:
Allá vamos.
Indiana Jones y la última cruzada (1989).
Segundas partes nunca fueron buenas porque en este caso, se
esperó a la tercera para realizar la mejor de la saga. Es la película de
aventuras por excelencia más personal y la más divertida de Indiana Jones. Vemos
el origen de Indy interpretado por un acertado River Phoenix y descubrimos
su fobia a las serpientes, de donde viene látigo y quién le entrega el mítico
sombrero "Traveller". Se cuenta con la aparición estelar de Connery
como padre de Indiana, escuchamos las nuevas composiciones de John Williams
y flipamos con el trasfondo del cáliz de cristo (“Has escogido mal”). Además,
tengo que reconocer que coincidió con su aventura gráfica editada por Lucasfilms
y toqué el sumun de la felicidad.
Braveheart (1995).
La historia de William Wallace narrada libremente por un colosal Mel Gibson donde la épica y el amor consiguieron cinco Óscars. Una película que se compone de humor, drama, traición, romance y guerra. El más avispado sabrá que todas las referencias a esta bitácora se deben a esta película (Soy tu tio Argail). Una película que llegó a mí en el momento idóneo. Me hubiera encantado otro final pero perderíamos la leyenda.
Escena a recordar: La batalla de Stirling. Tal conflicto engloba
el mítico discurso de Wallace a sus tropas, la artimaña de usar grandes lanzas,
la muestra de posaderas al enemigo y la crudeza visual de la batalla en el
cuerpo a cuerpo.
Cadena Perpetua (1994).
Curioso caso. Fue nominada a los Óscars pero pasó sin pena ni gloria en la cartelera y en los certámenes de premios. Basada en un relato corto de Stephen King (Rita Hayworth y la redención de Shawshank) fue dirigida por un desaparecido Frank Darabont que nos ofreció un excelente drama carcelario con una maravillosa historia de amistad. La realidad es que aquel año, 1994, se realizaron tales peliculones que solaparon a esta obra maestra. Además, tal y como cuenta su actor, Morgan Freeman, el título era una basura "The Shawshank Redemption" ya que la gente no podía ni pronunciarlo. Una obra de arte que el tiempo ya ha puesto en su lugar.
Escena a recordar: El suicidio del longevo Brooks.
Qué dolor de escena.
Forrest Gump (1994).
He aquí una de las culpables de que Cadena Perpetua no llegara más lejos. Esta maravillosa peli de Robert Zemeckis ganó seis Oscars con todo merecimiento. La historia de Forrest Gump, interpretada por Tom Hanks, arrasó en taquilla y caló en nuestros corazones. Contaba con un reparto de lujo con Sally Field, Robin Wright, que fue una de las mejores villanas del celuloide y con un impecable Gary Sinise. La actuación de este último como Teniente Dan, le valió el reconocimiento de los veteranos de guerra otorgándole un premio por su interpretación.
Escena a recordar: La escena de Vietnam y su
fantástica amistad con Bubba, su muy y único mejor amigo. Llorera
asegurada.
Jungla de Cristal (1988).
La mejor película de acción de todos los tiempos inspirada en la novela Nada dura para siempre (1979). Quién lo diría. Inicialmente, se le ofreció el papel protagonista a Frank Sinatra pero fue una decisión contractual ya que Sinatra interpretó la precuela de Jungla de Cristal, el Detective (1968). Sinatra rechazó el papel ya que calzaba más de 70 años y no estaba para mucho movimiento.
Bruce Willis y Alan Rickman realizaron este
villancico de acción con frases antológicas como “ahora tengo una
ametralladora ho ho ho”, "yippie-ki-yay mother fucker” o el -
Operadora: Este canal es sólo para emergencias. - McClane: ¡¿No me diga?! ¿Qué
cree que estoy haciendo, pidiendo una pizza?
Escena a recordar: Todas pero señalaré una
escena “indirecta” de la acción. Cuando Holly Genaro ve a uno de los
terroristas (Karl) lleno de ira y golpeando cualquier objeto que pillara. Entonces,
ella dice: “Sólo John puede cabrear así a alguien”. Efectivamente, John
McClane era el responsable de su enfado.
Agárralo como puedas (1988).
En realidad, meto en el saco a toda la trilogía. Este tipo de humor absurdo me da la vida y con un reparto como Leslie Nielsen, Priscilla Presley, Ricardo Montalban, George Kennedy y OJ Simpson (¿?) no hay nada que pueda salir mal. Se dice que es más difícil hacer reír que llorar y Jim Abrahams, los hermanos Zucker, Pat Proft y Peter Segal fueron los artífices de las escenas más delirantes que he podido observar.
Sus orígenes provienen de una serie titulada Police Squad
que terminó de forma relativamente abrupta. La cancelaron porque el espectador
tenía que prestar demasiada atención en la pantalla para entender los gags.
Manda huevos.
Escena a recordar: Frank Drebin va
ordenando sus pensamientos en mitad de la noche y mientras pasea con sus
divagaciones en voz en off, no entiende como ha acabado en lo alto de una
colina.
Depredador (1987).
“La jungla se lo llevó”. Obra maestra de John McTiernan
que nació de una broma sobre las pelis de Rocky. ¿Y si enfrentamos a Rocky
con un extraterrestre?
Frases antológicas ("No tengo tiempo para
sangrar") y escenas memorables como la secuencia final (Dutch VS
Predator) catapultaron a esta película en un éxito imperecedero. Como
anécdota personal, la figura de coleccionista más grande que poseo es un
“Dutch” de 45 centímetros que pesa como una bestia. Esperemos que no caiga de
la estantería porque traspasaría el suelo alcanzando al vecino.
Escena a recordar: La muerte de Dillon. El
brazo amputado aún sigue disparando y Dillon se revuelve para poder
matar el alienígena pero es demasiado tarde.
Aliens: el regreso (1986).
Pertenezco a aquel grupo extraño que afirma que esta secuela
es un pelín superior a la original. James Cameron apostó por la acción
para dirigir esta segunda parte y acertó de pleno. Continúa la atmósfera
claustrofóbica y se le añade una reina alien que incuba a todas esas criaturas.
La batalla final con la ayuda de un exoesqueleto convertirá a Aliens en una de
las mejores películas de ciencia ficción de todos los tiempos. Get Away From
Her, You Bitch!
Escena a recordar: Cuando detectan a decenas
de Aliens acercándose pero su vista no alcanza a visionarlos. Ripley se
inclina hacia arriba y el cabo Hicks comprueba el falso techo. Ahí
están.
El Exorcista (1973).
Obra maestra del terror basada en la novela de un escritor que venía de realizar guiones de comedia, William Peter Blatty. Dirigida por William Friedkin, que venía de rodar documentales, le dio a la película un realismo insano y se comportó como un demonio en todo el rodaje. Su protagonista, Linda Blair, fue nominada al Oscar siendo vencida justamente por otra niña. El público se volvió loco con la película literalmente. En Berkeley (California), un hombre se lanzó a la pantalla de un cine para atrapar al diablo y aumentaron las solicitudes de exorcismos en la iglesia.
Escena a recordar. No es la más impactante
pero es la más sugerente ya que simboliza el inicio de la posesión. Regan
interrumpe una reunión de amigos de su madre con un “usted morirá”. Acto
seguido se comenzará a orinar delante del respetable.
Estas son mis “indispensables”. Feliz semana y un abrazo.